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Un enfoque humano y profesional orientado a la resolución de conflictos.
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 ABOGADA Y MEDIADORA

FLEXIBILIDAD Y RESPONSABILIDAD EN LA TOMA DE DECISIONES

FLEXIBILIDAD Y RESPONSABILIDAD EN LA TOMA DE DECISIONES

Toda ruptura conlleva un cambio de escenario y de rutinas de vida difícil de digerir. En este contexto, la única certeza es la de que la familia no volverá a ser igual y sin duda éste es un pensamiento recurrente que hace sufrir a todos los miembros de la familia, especialmente cuando la pareja debe continuar manteniendo el contacto por tener hijos en común.

Ahora bien, que la familia no vaya a ser la misma no significa que su relación vaya a ser peor, y es aquí donde se abre un mundo de posibilidades que, bien gestionado, puede dar lugar a una evolución muy positiva en la vida de todos los implicados.  

Aquí es donde considero imprescindible que el abogado escuche y atienda al cliente como se merece. En mi opinión, entender su situación y dar cuenta de sus emociones, sin juicios, es un paso previo indispensable para que el cliente gane en confianza y afronte con madurez el proceso de su divorcio. La confianza aporta a la persona otra perspectiva desde la que evaluar su situación y sus deseos, predisponiéndole a flexibilizar su postura y facilitando en gran medida una negociación amistosa. 

Tan importante me parece compartir el criterio puramente profesional, como dar consejo humano y personal a quien atraviesa una crisis familiar. No conozco a nadie que se haya arrepentido de divorciarse, pero sí a muchas personas que lamentan no haber adoptado decisiones con más sosiego y responsabilidad.

Por ello aconsejo evitar la valoración del conflicto en términos de "justo/injusto" o "perder/ganar", ya que estas percepciones tan subjetivas nos enraizan en las diferencias y no permiten avanzar ni en la situación personal, ni en el proceso judicial.   

No olvidemos que las parejas se divorcian, pero los hijos no deberían. Que las custodias no se ganan "al otro". Que las pensiones no son venganzas, ni sustituyen reproches que no se pudieron decir. Que las demandas se estiman o desestiman por jueces, pero las batallas personales no se ganan ni pierden en el Juzgado, sino que se afrontan y resuelven en la intimidad del hogar de cada uno.

Tener en cuenta este punto de vista a la hora de valorar los acuerdos, hacer propuestas o plantear demandas puede ayudar a suavizar el conflicto y, de hecho, la experiencia demuestra que, aun con dolor, cuando las cosas se hacen bien, se construyen ese nuevo escenario y esas nuevas rutinas sin causar daños presentes ni futuros.    

 

 

 

 

 

 

 

 

27 . 03 . 2019